Al
principio nuestra idea era armar un equipo de fútbol femenino pero como nos era
casi imposible coordinar días y horarios decidimos arrancar a correr los
sábados en Parque Saavedra. Los primeros sábados era más el mate que tomábamos
tiradas en el pasto que lo que corríamos y la mitad de la semana prácticamente
ni podíamos caminar del dolor.
Un par de
semanas después, la mejora ya era notable y para entonces ya le habíamos tomado
el gustito de juntarnos las 4 todos los sábados a la mañana, de almorzar juntas
y ponernos al tanto de nuestras novedades, y las novedades ajenas también, de
tirarnos al pasto a tomar sol y aprovechar el día.
Y lo que inicialmente
comenzó como un esfuerzo para no oxidarnos se fue transformando en un desafío.
El desafío
llegó cuando nos inscribimos en nuestra primera maratón, ya que casi sin darnos
cuenta, estábamos corriendo hacia nuestra meta y cuando lo hacíamos no nos
preocupaban otras cosas. Nos sentíamos bien. Nuestro tema de conversación
principal pasó a ser “nosotras”.
“Seguir
hacia adelante cuando siento que no tengo más fuerzas. Intentar llegar un poco
más lejos cada día.”
Eso es para
mí es correr.
Me gusta
tomar esta metáfora para la vida en general. Después de todo es un poco así:
pasar cada barrera que se nos pone en el medio y seguir para adelante, aunque
por momentos sintamos que no podemos más, en el fondo siempre nos queda un poco
más de nafta.
Siempre va
a haber subidas y bajadas, momentos donde queremos parar y momentos donde
creemos que somos invencibles. La clave está siempre en nuestra cabeza y en no
dejarse vencer por uno mismo. Saber administrar esos momentos, guardar energías
cuando estamos en subida para que cuando estemos en bajada no caigamos.
Como dijo
una amiga, “terraza, terraza, nunca sótano”.


Muy buena la analogía Marce! Yo también corro pero nunca lo había pensado de esa manera.
ResponderEliminarEn mi caso, cuando corro son más los momentos en que me siento agotado que los momentos de invencibilidad, valdrá también para mi vida? jajaj
Beso grande
Gracias Gonza. Hay que salir más a correr jaja.
ResponderEliminarCapaz vos tenés tu propia analogía, una menos agotadora :)
Beso grande.