jueves, 3 de noviembre de 2011

Run for your life



Hace ya un tiempo con 3 amigas decidimos que era hora de hacer algo con nuestros cuerpos.
Al principio nuestra idea era armar un equipo de fútbol femenino pero como nos era casi imposible coordinar días y horarios decidimos arrancar a correr los sábados en Parque Saavedra. Los primeros sábados era más el mate que tomábamos tiradas en el pasto que lo que corríamos y la mitad de la semana prácticamente ni podíamos caminar del dolor.
Un par de semanas después, la mejora ya era notable y para entonces ya le habíamos tomado el gustito de juntarnos las 4 todos los sábados a la mañana, de almorzar juntas y ponernos al tanto de nuestras novedades, y las novedades ajenas también, de tirarnos al pasto a tomar sol y aprovechar el día.
Y lo que inicialmente comenzó como un esfuerzo para no oxidarnos se fue transformando en un desafío.
El desafío llegó cuando nos inscribimos en nuestra primera maratón, ya que casi sin darnos cuenta, estábamos corriendo hacia nuestra meta y cuando lo hacíamos no nos preocupaban otras cosas. Nos sentíamos bien. Nuestro tema de conversación principal pasó a ser “nosotras”.
“Seguir hacia adelante cuando siento que no tengo más fuerzas. Intentar llegar un poco más lejos cada día.”
Eso es para mí es correr.
Me gusta tomar esta metáfora para la vida en general. Después de todo es un poco así: pasar cada barrera que se nos pone en el medio y seguir para adelante, aunque por momentos sintamos que no podemos más, en el fondo siempre nos queda un poco más de nafta.
Siempre va a haber subidas y bajadas, momentos donde queremos parar y momentos donde creemos que somos invencibles. La clave está siempre en nuestra cabeza y en no dejarse vencer por uno mismo. Saber administrar esos momentos, guardar energías cuando estamos en subida para que cuando estemos en bajada no caigamos.
Como dijo una amiga, “terraza, terraza, nunca sótano”.

2 comentarios:

  1. Muy buena la analogía Marce! Yo también corro pero nunca lo había pensado de esa manera.
    En mi caso, cuando corro son más los momentos en que me siento agotado que los momentos de invencibilidad, valdrá también para mi vida? jajaj
    Beso grande

    ResponderEliminar
  2. Gracias Gonza. Hay que salir más a correr jaja.
    Capaz vos tenés tu propia analogía, una menos agotadora :)
    Beso grande.

    ResponderEliminar