Cada madre
se fue con sus regalos, yo me fui con una gripe radioactiva que me hundió aún
más en mi angustia y mal humor y por supuesto, terminé llorando.
El día de
la madre arrancó bien. Me había encargado de la compra del regalo para mamá y
fui contenta a pasar un domingo familiar, ver a mis sobrinas y comer cosas
ricas y caseras.
En mi
familia los “chistes” acerca del estado civil de cada uno son moneda corriente:
“Vos
siempre estás de novia, el tema es saber con quien”
“Vos sos
linda, pero debés ser insoportable”
“Cuando nos
aprendemos el nombre de tus novios ya desaparecieron”
Estos son
solo alguno de los “chistecitos” divertidos que recibí en un cumpleaños
familiar a raíz de mi reciente soltería, que por supuesto, me sacaron todas
ganas de comer.
Pero este
domingo, no me preguntaron por mi estado civil, no. Fueron más allá.
Durante
toda la jornada recibí al menos 6 “¡Feliz día!”.
¡Pero que
chiste tan ingenioso, sutil y apropiado!
Estaba
dispuesta a untarle el matambre en la cara al séptimo que viniera a decirme
“Feliz día”, pero en vez de eso, vino algo muchísimo más divertido:
“¡Mirá! La
única que no es madre es Camila (sobrina de 6 años), Valentina (5 años) y vos
(almost 27 años).”
Esta vez
sumamos el machismo, porque claro, de todos los grandulones solteros nadie dice
nada.
La verdad
es que todos estos comentarios me hubieran sido indiferentes sino fuera porque
en el fondo, es un tema que en mi cabeza empieza a sonar.
La
maternidad, más bien es un punto de una cuestión más profunda: el ¿hacía dónde
voy?
De chica
siempre me imaginé a esta edad casada y con hijos, y por supuesto bien
posicionada profesionalmente.
Si bien era
una visión muy infantil y poco probable, a un mes de cumplir 27 años creo que
estoy entrando inconscientemente en una carrera en la que nunca me imaginé; la
carrera social contra el tiempo. Hoy estoy más cerca de ser una Carrie del
subdesarrollo, con muchos zapatos pero $0 en mi cuenta bancaria, que de aquella
“Yo” que solía imaginar.
Lo que me pregunto es ¿por qué nos quieren ver en pareja cuando estamos solteros y solteros cuando estamos en pareja?
¿Por qué tenemos que cargar con la presión ajena? Como si la presión propia no fuera suficiente.
¿Y si nunca me caso y tengo hijos estoy predestinada de por vida a soportar los chistes y comentarios de los demás?
Todavía cuando veo una pareja paseando con chicos un domingo por la tarde, no se si la imagen me da ternura o fobia.
En algún punto se que hay vida más allá de "la familia tipo" y que el éxito o fracaso personal no puede estar directamente relacionado a un marido y unos críos.
Por el momento hoy me puedo parar con orgullo y decir "soy sola y me la banco". Y al que no le guste que mire su propio ombligo.

Te felicito Marcela!
ResponderEliminarMe sentí identificado con tu post. En mayor o menor medida a todos nos pasa lo mismo, en este momento te pasa por estar soltera, pero seguramente en otro momento será por otra cosa. Lamentablemente la gente no entiende que no hay 1 solo camino, y que la felicidad de cada uno, es justamente eso, un camino propio que tenemos que descubrir por nuestra cuenta.
Aunque a veces es difícil, hay que dejar las expectativas de lado y hacer lo mejor para nosotros.
Beso grande
Gonza, que bueno saber que también los hombres se pueden identificar con este post!
ResponderEliminarGracias por tu comentario. Espero que te haya gustado el blog.
Beso grande.
Sí, me encantó el blog :) Escribí más seguido Marce!!
ResponderEliminarBesos