miércoles, 11 de enero de 2012

En tiempos de paz...la ansiedad.


Hace un par de semanas que vengo sintiéndome ansiosa. Durante el día los síntomas casi no se notan. Sin embargo, al acostarme, antes de dormir repaso cada ámbito de me vida. Cada pendiente, cada actividad o situación que se me pueda estar “escapando”.
Reviso:
-          Trabajo: ok
-          ¿Pagué las cuentas de la casa? Ok.
-          ¿Mi familia está en orden? Se podría decir que sí.
-          ¿Amistades? Ok.
-          ¿Cerré la llave del gas? Ok.
Todo parece estar en su correcto orden y lugar. Todo parece estar en paz.
Sin embargo, sigo con esta ansiedad que no me permite leer un libro, mirar una película, estar en silencio sin que mi cabeza vaya a mil revoluciones.

Hace años que sueño con aviones. Aviones de todo tipo. Aviones que explotan por el aire, que sufren aterrizajes forzosos. A veces estoy arriba y otras veces soy espectadora.
Ya perdí la cuenta de las veces que tuve esta clase de sueños. Inclusive volando, soñé que me estrellaba.
Muchas veces me pregunté cual sería el motivo de este sueño tan recurrente y que además es causante de mi miedo cada vez más grande a volar.
Con Rosa lo venimos hablando hace un tiempo y hasta el momento sólo habíamos llegado a la conclusión que en mi cabeza, en mi mundo, cuando uno llega a lo alto inevitablemente cae al vacío.
Creo que este tiempo con Rosa realmente me sirvió porque la noche pasada comprendí mi ansiedad y también comprendí mis sueños con aviones.
En tiempos de paz, hay algo en mí que no puede creer que realmente todo este en calma. Mi cabeza busca, rastrea, verifica que todo realmente este bien, que no haya una falla que provoque luego un estallido. Como un piloto que al momento del despegue tiene que revisar desde su cabina de mando que todo el avión este funcionando correctamente. Que no haya desperfectos.
Así como cuando salgo de casa reviso miles de veces si no dejé nada enchufado, si cerré con las dos llaves la puerta, si cerré las ventanas, etc.  Mi inconciente busca la falla.
Con este nivel absoluto de control no se puede vivir, esta claro. Es por eso que a veces se me hace insostenible la vida.
¿Por qué le temo tanto a la falla? ¿Qué temo que estalle? ¿Por qué no puedo disfrutar de la paz? ¿Por qué me cuesta tanto “volar”?

No hay comentarios:

Publicar un comentario